lunes, 25 de septiembre de 2017

No te preocupes, se diferente (Don´t worry, be different)

El tema que voy a tratar hoy en esta entrada en como es sistema educativo muchas veces no hace frente a la diversidad, no la encara de la forma que debiera. Quizá esto es debido a todo se intenta estandarizar y normalizar de tal forma que sólo nos centramos en el alumno tipo, el alumno intermedio, y todo el curriculo y por consiguiente nuestro tipo de docencia gira en torno a él. El problema son como siempre los extremos, la gente que no pertenece a la mayoría.

En muchas ocasiones el sistema escolar no encara este tipo de situación adecuadamente. La solución del sistema pasa simplemente por "normalizar" al alumno de forma que como resultado del proceso de normalización el alumno se pueda incorporar al sistema como si no hubiera pasado nada. Si el alumno, por cualquier circuntancia, no se adapta al plan de normalización este es expulsado del sistema. Si el alumno es expulsado el sistema ha fracasado, lo que provoca el temido fracaso escolar, esa expresión tan utilizada en estos tiempos.

¿ Pero qué tal si cambiamos la perspectiva y en lugar de hacer un sistema basado en la homogeneización hacemos un sistema basado en la diversidad ?

Esta idea es la base de la escuela de O Pelouro. La diversidad no se trata aparte, se trata directamente, haciendo de la diversidad un factor común entre sus alumnos, no un factor diferenciador. En este centro siempre se actúa bajo la premisa de que todos somos diferentes en lugar del todos somos iguales. Lo que provoca es que unos aprendan de los otros y de este modo se refuerze el grupo, cada uno es como es, se hace gala de su singularidad. La consecuencia es que se potencia el aprendizaje natural y el aprendizaje en grupo, mejorando el rendimiento académico y fomentando valores singulares propios de cada alumno.

Desde mi punto de vista, este nuevo enfoque que esta escuela tiene es un cambio de paradigma, un nuevo punto de vista filosófico y también práctico. Los alumnos son educados en el ser, no en el estudio sistemático de conocimientos. No se guía a los alumnos hacia una serie de conocimientos sino que se educa al niño para que el mismo se guíe a su convenciencia, según su habilidades propias y sus puntos fuertes y débiles, en ese Everest metafórico que es el conocimiento. Cada uno elige su ruta aunque todos tienen la misma meta.

Como conclusión, yo celebro que haya este tipo de escuelas y de iniciativas ya que abre la posibilidad de elección a los padres. Esto siempre es positivo, cuantas más opciones haya, más competencia y a medio / largo plazo se provoca una mejora de calidad en el sistema global, del cual nos beneficiaremos todos.


6 comentarios:

  1. Buenos días, compañero Alberto,

    Me gustaría sacar punta a tu entrada... pero no puedo, porque estoy de acuerdo. La diversidad existe, y está ahí, y solo depende de nosotros (en este caso, del sistema educativo), aceptarla y sacar partido de la misma. "Embrace", que se diría en inglés.

    Me ha gustado mucho el blog.

    Un saludo cordial,
    Alba San Juan

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  2. Buenas Alberto!
    La diversidad como factor común.Está claro que es el futuro y en el caso de este centro, el presente de la educación.Atender a las necesidades individuales de cada alumno sería lo ideal, pero, ¿esto se puede hacer cuando tenemos treinta alumnos por clase y un solo profesor por aula? Tal vez hay que empezar a cambiar primeramente esto y segundo, por el papel que nos toca como profesores, involucrarnos más en materia emocional o al menos colaborar conjuntamente con el orientador del centro.Está claro que es una buena propuesta crear centros de este tipo, que apuesten por la integración etc, pero ,tal vez primero insisto, tengamos que intentar solucionar las deficiencias del sistema educativo actual.
    Un saludo!

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    1. Buenas tardes Cristina.
      Lo ideal es trabajar con un grupo de entre 8 y 12 alumnos, el problema es que con el sistema actual es prácticamente imposible. Siendo sinceros de 40 alumnos solo te quedas con el 30%, los que más participan, los que tienen interés por la asignatura, los que te preguntas dudas al final de clase ... Unido a que tienes un tiempo limitado es imposible saber las necesidades reales de cada alumno, actúas por urgencia no por importancia. Aquí es donde entra la figura del orientador, para que te ayude con lo que es importante, no urgente.

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  3. Hola Alberto me encanta la entrada, sobre todo porque los dos llegamos a la misma conclusión, y es que en la diversidad está la riqueza

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    1. Yo creo que hay se encuentra el futuro de la educación, aprovechar y enriquecernos a través de la diversidad.
      Por eso en los últimos años se está dando cada vez más importancia a los intercambios entre institutos de otros países por parte de los centros educativos.

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